miércoles, noviembre 11, 2009

Versión japonesa (luego transcripta anónimamente al castellano) de “El cielo del invierno”, del poeta coreano Yong-Tae Min



[Hecha por el insigne Fok-Hiu en una noche de verano, lo cual explica ciertas desviaciones usuales (atribuidas falsamente por ciertos terroristas del erotismo de barricada al uso de drogas) del impertérrito poeta que nos sirve de faro y guía.]

y dice:


en mis mil corazones limpié
las bellas pestañas de mi amada
con más de mil noches de sueño

transplantadas al cielo
las reconoció el pájaro barcino
que atravesaba el cielo del invierno

el pájaro va dando vueltas
imita en su vuelo las curvas
rojo el sueño rojo el cielo

sólo en sueños el amor es posible
a través de pestañas
y pájaros–dragones insensibles

miércoles, octubre 14, 2009

Todo lo que es conciente se degrada



la luna química
los ríos lentos
las catedrales ínfimas
los dulces pensamientos

los pensamientos amargos
los ojos resplandecientes
los dichosos estragos
la noche concupiscente

mañana en el patio
parpadeante el cielo
rectangular, organizado, paranoico
veremos tus labios
desdeñosos perfeccionar
pequeñas nadas
decir las palabras
que se devora el suelo

(con collares de islas, techos, ungüentos
y vaquitas de sanantonio
que juegan sube y baja en tus pendientes)

hombres vestidos con bolsas de nailon verde
y carteles rojos de peligro
son los cancerberos de los basurales
donde el día se degrada

corto mano corto fierro

viernes, septiembre 25, 2009

De omni re scibili (et quibusdam aliis)




Los ataúdes voladores

entre los escombros despeinados
los ataúdes voladores
juegan a la calesita
se dan besos mortíferos

en el estuche de la lluvia
los ataúdes voladores
destilan braseros fríos

grandísimos enemigos del agua
vuelan y aún de alivio no carecen
en el pavor del espero

ya que el tiempo es llegado
saco la sortija
y me subo

en sepia


“Pensar ya no es otra cosa
que estar a cada instante pendiente de si se
puede pensar.”

protocia

En 1637, el señor John Innys fundó en Londres un organismo bautizado The Office of Intelligence.


Retrato de escritor

El dedo índice apoyado en la sien, cerca del ojo, el pulgar, abierto, sosteniendo levemente el mentón, los dedos interiores recogidos en la mejilla, cerca de la comisura de los labios, semejando el conjunto un revólver que apunta a la sien. O, más modestamente, como señalando la propia, inmensa, apabullante, espectacular inteligencia.

veintinueve

llega tarde en la noche
borracho a la casa
busca las llaves
en el bolsillo
encuentra un encendedor
que no abre la puerta
incendia la casa

cuatrocientosetentaydos

mujer uno
hombre dos
entre uno y dos
infinitos puntos
y una correa

menosdiez

debajo de los pilotes de una casa
un carrito de bebé arrumbado
en la noche de lucy en el sielo de diamantes
cuerpoatierra que es barro por la lluvia
saco fotos al fantasma de un bebé
inexistente

jueves, septiembre 17, 2009

Sintaxis, hipotaxis, parataxis




Nuestra querida presidenta, la doctora Cristina Fernández de Kirchner, concurrió dos veces en este año a la institución pública donde revisto como supernumerario.
Veo, muy tarde en la noche, las imágenes que transmite un canal de noticias sobre la última visita. La presidenta en primer plano haciendo una serie de gestos optimistas y congratulatorios mientras un par de supernumerarios se mueven dentro del laboratorio como si estuvieran en el stand de una feria de ciencias de escuela secundaria.
El más joven, azorado, parece explicar algo que la señora presidenta simula entender. Más atrás, casi fuera de foco, el otro supernumerario manipula ante las cámaras una serie de artefactos que han costado un dineral, y seguramente serán empleados con fines extremadamente beneficiosos para nuestra patria.
Me fijo un poco mejor: las gafas, el bigote setentista, la postura, los movimientos del manipulador de esa aparatología presuntamente innovadora, me son conocidos. Sí, reconozco a ese técnico, pero hay un detalle que no puedo precisar y que me lo vuelve borroso y levemente siniestro.
Ahora sí, después de unos breves segundos reconozco ese jirón irreal que me vuelve extraño a este conocido: se ha teñido el pelo para la ocasión.

En el mismo canal, unos minutos después, veo en vivo la intervención de Morgado durante el “debate” de la ley de servicios de comunicación audiovisual. Cita a Bourdieu, que no por nada porta a dios en su apellido, señala la presencia de medios audiovisuales en el mismo instante en que se está discutiendo los modos de existencia que tendrá en el futuro, se vuelve a sí mismo una mera instancia de recursividad imaginaria (“…si se emplean unos minutos tan valiosos para decir unas cosas tan fútiles, tiene que ser porque esas cosas fútiles son, en realidad, muy importantes en la medida en que ocultan cosas valiosas.”, cita C.M.).
La cámara, otra cámara, en realidad, se aplica a transmitirnos, obviamente a instancias del director del show televisivo, a una señora sentada en una banca de diputado mientras Morgado desparrama ironías que nadie escucha. Debemos presumir, por tanto, que esa señora aburrida, desaprensiva y teñida de un rubio ultraterreno, es una diputada electa. Está aplicada con una intensidad escalofriante a jugar con su teléfono celular. Volvemos a estudios: dos zombies infradotados regurgitan obviedades que deben leer de sus apuntes.

Es fama que Sulaimán, luego de entrar por la fuerza en Constantinopla, se dirigió inmediatamente a la iglesia de Hagia Sophia, suspiró y decidió transformarla inmediatamente en una mezquita.
Sin suspirar, Kemal Atartuk la transformó en museo el 1º de Febrero de 1935.

Mi férvido magín me inclina a la percepción de que los tres acontecimientos están relacionados por similares acontecimientos procedimentales.

martes, septiembre 08, 2009

Después de la ardilla



En el mismo momento en que el subte arranca de Retiro pienso que no voy a llegar con vida a Avenida de Mayo. El acordeón que une y separa vagones respira entre dos guillotinas aleatorias por sobre las que una mujer hace caminar a una niña tambaleante de tres años, más o menos, que además arrastra una maléfica mochila rodante rosa.
Las palpitaciones, que recién ahora se hacen presentes, van subiendo de intensidad: ya llega el momento en el que se fantasea que las personas circundantes van a escuchar la grave rítmica de nuestro corazón. La niña, contra todo pronóstico, ya que en cierto instante interminable las guillotinas llegan apenas un suspiro después, perdiendo el ciego propósito de fetear esas ingenuas guillerminas número veintisiete, cruza indemne por entre una madeja de ocasiones impertinentes. No así el infierno rodante rosa.

(Del libro de cuentos La Torturadita)


Este es el preciso momento en que el gobierno empieza a delirar: cuando sus crasos eslóganes ya incatalogables se ornan con la retórica, las ínfulas y la oratoria más estereotípicas de lo que solemos llamar “derecha recalcitrante”. Lo cual es, sencillamente, uno de los mecanismos clásicos de ese ente metafísico llamado peronismo, justicialismo, o comoquiera que se los denomine o prefieran ser denominados.
Es llamativo, para mí, que este así llamado mecanismo, notoriamente, para mí, enfermo, se haya desplazado a lo largo de décadas, a la vista de todos sus adherentes sin que ninguno de ellos haya siquiera puesto en tela de juicio esta perversión que, para mí, vuelve traslúcidas las extravagantes, delictivas, estúpidas y finalmente asesinas acciones de los años en que fue gobierno esta entelequia denominada, o autodenominada, peronismo, justicialismo, o comoquiera que sean o deseen ser denominados esos caballeros.
Creo asimismo que la autodenominada Unión Cívica Radical, por ejemplo, no merece siquiera un razonamiento tan sofisticado, respecto del cual no reclamo autoría, desde luego.

(Del libro de poesía Poco y nada)

lunes, julio 06, 2009

seguidilla





dónde queda ese lugar
en el que llega la paz
que justifique
el tormento de hablar

martes, junio 23, 2009

Sprachspiele von Fok-Hiu (Modern Hai-kai, bilingual edition)




la tevé late
tecnológicamente
mis pies están muy fríos


the tv beats
technologically
my feet are very cold

jueves, junio 18, 2009

poesía de oficina





1) autorretrato

llego a la estación de tren
y no hay nadie
sólo el reflejo de un hombre
en un charco

no hay carteles
luces rojas
ni transeúntes

miro el reflejo y lo odio
me alejo y lo añoro

los viajeros invisibles
cuyos pasos escucho claramente
no toman ningún tren

me acerco al reflejo y lo odio
y al alejarme comprendo
por qué lo añoro

al fondo sólo un farol piadoso
moja de luz la ausencia


op. cit.) Poesía coreana

a los muertos
vístanlos de negro

de blanco
a los vivos

acuéstenlos juntos
debajo del limonero

si lloran
denles el pecho

a la mañana
repicarán las campanas

4)

nunca supe esperar turno
obseso inoportuno
degüello con el aliento
a quien me precede

(todo el que tiene sangre es un criminal)

75)

¿qué puedo dar
que no se acabe nunca?

sólo la muerte

62) Los vasos comunicantes

sueña que es un sultán homosexual
con un serrallo de mil mujeres

a la mañana inventa la metafísica

9)

así he vivido:
con la vaga prudencia
con que apoyamos un papel
en el agua

34)

en los decimales de la alegría
se va acomodando
el álgebra de los huesos

x)

la muerte, ustedes disculpen,
sería como llegar tarde a la terminal
subir al ómnibus en movimiento
y en el medio de la noche despertarse
por el traqueteo
mirar el paisaje con ojos lagañosos
y dudar:
¿estaré yendo al lugar indicado?

last but not least)

voy caminando por
un sendero
mal hecho
agrietado
eso es todo

martes, mayo 05, 2009

entre ríos



(una canción menor en do mayor)

estuve entre ríos
en el medio del mar
en el aconcagua
y en el italpark
entre los ríos
me encontré
se dobló el cielo
y no hay nada después

me usaron de traje
en el matorral
comí empanaditas
saladas sin sal
contra el viento
me despeiné
todo lo que pienso
será como seré

la chica de al lado
empieza a cantar
no veo sus labios
algún día será
me tomo una copa
a solas con dios
me aburre muy pronto
y me vuelvo al salón

tuve dos silencios
para gatillar:
una liebre renga
y un naipe impar
entre los ríos
me olvidé
el cielo está lejos
y no hay cómo volver

quiero ir al río
me quiero ahogar
quiero ir al río
en el medio del mar

el cielo está lejos
en el medio del mar
quiero ir al río
y no hay cómo llegar
quiero ir al río
y no hay cómo llegar
cómo llegar?

lunes, mayo 04, 2009

¿Por qué escribo tan mal?




leí una vez en un lugar
algo
sobre una naranja que flota en el río
y golpea contra el muelle de madera
eso
entonces pienso – creo que pienso -
claro

la madera del muelle
la naranja que flota

para qué decir más, digo