miércoles, septiembre 19, 2007

Guashangüear rehab proshect



a)

en el sueño

manejo un triciclo

atropello conejos negros

me cago de risa

llevo ramilletes de begonias a sus tumbas

luego

vuelvo a manejar mi triciclo

esperando encontrarme

con nuevos conejos negros

para atropellar


b)

Marilyn tenía una cicatriz que nunca se vio



c)

con los pies en la tierra

un rayo de sol me toca

luego vuelve la oscuridad


d)

los ogros hacen cosas de ogro


z)

alguien muere de hambre cada 3,6 segundos.


zz)

confirmado: no soy una persona "interesante"


zzz)

recordalo, nene: la pizza de provolone te cae pesada



martes, septiembre 18, 2007

Buy biscuits


Quemar ritualmente manuscritos se ha transformado en una antigualla. Ahora apretamos entre suspiros la tecla delete y listo el pollo. Que las personas inteligentes saquen sus propias conclusiones. Yo no estoy de humor.


Leer los menús de los restaurantes totalmente de la cabeza depara secretos culinarios insospechados. Una suprema a la Maryland, por ejemplo, nos remonta a alturas filosóficas inhabitadas.


En la era de las especializaciones ultramontanas, escuchar acerca de una puta que hace reiki es una invitación al respeto (o a la carcajada).


Suenan los teléfonos. Me sudan las manos. Tengo delante de mí un absurdo ramillete de papeles. Alguien carraspea. Alguien más habla en voz baja. A lo lejos se escucha una canción interpretada por el señor Arjona. Afuera llueve. Esto es la vida, me digo. Me cago en dios, ¿cómo llegué a este lugar?


Grabo bases de guitarras para una canción nueva. Cuando las escucho, todo me parece maravilloso. Al otro día, no sirven ni para hacer baba.


No olvidar que los hermanos Marx eran seis.




jueves, septiembre 13, 2007

Fulbo



Juego al fútbol desde que tengo memoria. Siempre se ha tratado de un juego al que los años han ido agregando capas de sentido. Tengo la percepción de que puedo conocer a las personas a través de él. En el juego se ponen en escena actitudes que en otros ámbitos sociales se enmascaran. Transpirando detrás de la pelota veo con bastante claridad a los obsecuentes, a los soberbios, a los vanidosos, a los apocados, a los estúpidos, a las buenas personas.

Jugando al fútbol pude reconocer, en la práctica, mis idioteces y mis pequeños momentos sublimes.

Y como es un juego, cada vez que entré a una cancha, cualquiera que fuese, jugando partidos oficiales para algún club, o en partidos informales de tres contra tres, o en campeonatos dudosos de los que había que salir corriendo, siempre me convertía en niño. Siempre.

No era algo, de todos modos, de lo que yo pudiera tomar conciencia activa. Me transformaba, en muchos sentidos, en niño, y no podía darme cuenta de esa ucronía instantánea. Yo jugaba y el mundo se transformaba en un rectángulo de dimensiones variables en el que la poesía se dejaba ver de tanto en tanto.

Hasta ayer.

Ayer fue el primer día de mi vida en que entré a una cancha y ya no fui un niño.

El futuro ya no es lo que solía ser.


martes, septiembre 11, 2007

Guagua y dilei



I


vos

superflua que canta

adoratrices de las espinas de los minuteros

volvedor profesional de bajo costo

ayer soñé relojes

ahora no me doy ni la hora


II


escucho la más maravillosa música

desde el balcón que no es rosado

miro pasar cartoneros

entro

me tomo la sopa calentita

de letras


III


anudemos desamparos

juntemos las hojas podridas del olvido

celestes verde pastel amarillas rosas

(acá viola con guagua y dilei)

nada es como uno espera

a lo lejos parpadea una luz roja


IV


a veces uno sube y baja sin moverse

es verdad

a mí me pasó




martes, septiembre 04, 2007

My social phobia has been increased in 0.001% these days




Tres chicas chinas copiadas por el fino pincel de un copista oriental.


El níspero ha comenzado a dar frutos, que sólo van a ser comestibles cuando estén pasados.


Recuerdo infantil: Chuenga era un señor que, sobre todo en las canchas de futbol, vendía chuenga, precisamente, al grito de chuengaaaaaa. Parecía polaco, austríaco, alemán, pero puede ser otra de las deformaciones de mi memoria. Chuenga eran los caramelos durísimos que este señor fabricaba y vendía de a puñados aleatorios, dependiendo de las monedas que el ocasional comprador le daba. Es posible que chuenga sea una mera deformación de chewing-gum.


La guitarra empezó a hacer un vibrato extraño en todos los La del diapasón. ¿Qué me estará queriendo decir?


Hay días en que los conectores lógicos no sirven para formalizar pensamientos.


martes, agosto 14, 2007

Rosalía de Castro



«Quíxente tanto, meniña,
tívenche tan grande amor,
que para min eras lúa,
branca aurora e craro sol;
augua limpa en fresca fonte,
rosa do xardín de Dios,
alentiño do meu peito,
vida do meu corazón».
Así che falín un día
camiñiño de San Lois,
todo oprimido de angustia,
todo ardente de pasión,
mentras que ti me escoitabas
depinicando unha frol,
porque eu non vise os teus ollos
que refrexaban traiciós.
Dempois que si me dixeches,
en proba de teu amor
décheme un caraveliño
que gardín no corazón.
¡Negro caravel maldito,
que me fireu de dolor!
Mais a pasar polo río,
¡o caravel afondou!...
Tan bo camiño ti leves
como o caravel levou.




Es una poeta menor, lo sé. Pero me encanta.



lunes, agosto 13, 2007

Gimmicky Bulldog’s Ballad




subí la cuesta largando el bofe

solo como un perro subí

no soy un perro no tengo bofe

subir la cuesta es una metáfora


me hice actor

y era tan malo

que lloraba de veras


masqué cadenas

entré al paraíso

hice un curso de toreo por correspondencia

son todas metáforas


estrangulé moscas con manos de hada

jugué con agua y con fuego

fui un guerrillero tímido

solo con la lengua afuera


en realidad no subí ninguna cuesta

pero de sólo imaginarlo

se me sale el bofe

es un decir




no soy un perro




martes, agosto 07, 2007

Milonga del cavernario




La gente ya no recuerda

que fui un titán en el ring;

maduré contra las cuerdas

y contra las cuerdas morí.


Fácil fue la doble Nelson,

el cortito me lo aprendí,

del amor salí ileso

y ante el amor sucumbí.


Una noche de primavera

en un escenario cualquiera,

en Chacarita o Paternal,

la vi como una quimera.


Sus ojos me cegaron,

la pasión me inflamó,

el cuello me quebraron

y es por eso que aquí estoy.


Y ahora vago en la memoria

de una persona cualquiera;

quien quiera saber mi historia

sabrá qué cosa es la espera.




lunes, agosto 06, 2007

Dos nuevas amistades




El Cavernario y el Bulldog son amigos del Automovilista Inmóvil y del Santo Bebedor.

Renuentes tanto a la necrofilia como a las frutas abrillantadas, mantienen entre sí la misma relación que guardan el Santo y el Automovilista, por lo que su amistad linda, paradójicamente, con la misantropía en general y la mutua aversión en particular.

Cuando se cruzan en ese territorio crepuscular donde se entrechocan los habitantes de la memoria, se evitan minuciosamente. Al cabo de muchos años por fin se han dado cuenta que pertenecen a la memoria de otra persona y que un relato furtivo y extemporáneo los introdujo de polizontes en este ajeno cuadro sublingual.

Darse cuenta de este despropósito afirmó sus inclinaciones separatistas y los indujo a producir piquetes mentales, pancartas anoréxicas con esta económica inscripción: “NO”. Cada uno de ellos sostiene uno de los palos de la pancarta, y al no hablarse ni siquiera para coordinar movimientos la han rasgado por la mitad. Y allí van el Cavernario y el Bulldog, uno con una bandera rasgada que dice “N, y el otro con la que dice O”.

Extranjeros, introvertidos y patafísicos, arrastran las enseñas deshilachadas como dos juerguistas en busca de un anochecer cálido de primavera.


viernes, agosto 03, 2007

Blues del automovilista inmóvil



voy

por ahí

como un funámbulo pueblero

haciendo equilibrio en un alambre de púa

quieto inmóvil sin mi automóvil

exánime exangüe excéntrico


vengo de un lugar que no recuerdo

que no es un lugar, ni un tiempo

voy por ahí y vengo

sin moverme

porque me han mutilado el móvil de la memoria

me han quitado lo que mueve mi existencia


me hago el muertito

aunque nunca haya estado vivo




jueves, agosto 02, 2007

Jaicu del santo bebedor (de Fok-Hiu, ov cors)



doble mente soy


y veo doblemente


dos, número impar

miércoles, agosto 01, 2007

I’d rather be unconscious




En esa sala penumbrosa donde se chocan los habitantes desesperados de la memoria, vuelven a cruzarse el santo bebedor y el automovilista inmóvil. Se reconocen solamente por la mirada: ambos disfrutan ocultando en brillos disparatados la laxitud, la desconfianza, la opacidad del ardor que los consume.

Al principio se cruzan, oblicuos y distantes, casi rozándose pero aún en el territorio confuso del olfateo visual, del roce concupiscente de las dilaciones que ya se perciben como la inminencia de la fraternidad.

Van y vienen, se esfuman, se entremezclan con la chica de vestido marrón, con el pibe de cara de conejo; borronean sus contornos, adquieren voces de utilería, se peinan, insomnes, los pelos grasosos, no lavados desde hace décadas, se ponen mutuamente colirio en lugares equivocados del cuerpo. Chocan con objetos que hasta hace un instante no existían en este mundo irreal, por ejemplo ese automóvil chulo que ahora aparece, avanzando a toda velocidad, y frena a milímetros del pubis del viejo que vende Chuenga. Todos ellos, objetos y personas, se amigan sólo con el concurso de los años, cuando las friegas hemipléjicas se transforman en reconocimiento de arco voltaico, en manzanos que florecen abigarrados en los sobacos de las mujeres barbudas del circo.

Es el turno, entonces, del santo bebedor y del automovilista inmóvil.




martes, julio 24, 2007

Plagio de Góngora (que, a su vez, plagió a Quevedo) atribuido a Fok-Hiu.



Mientras por disputar con tus espejos

el oro triste del sol brilla en vano,

mientras la canícula del verano

suda lirios a tus ademanes bellos,


mientras los carnavales de tus labios

siguen más ojos que a clavel temprano

y mientras triunfa con desdén hermano

de la muerte fría tu epitalamio,


disfrutemos estos dones presentes,

antes que lo que fue en la edad dorada

oro, lirio, clavel, cristal luciente,


no sólo en vana perfección arrasada

nos volvamos, sino juntamente

en tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada.




lunes, julio 23, 2007

Fuego




el

fuego
crece
desde
el
pie




[Another to-do list:

Una jaula va en busca de un pájaro.

Un saboteador arrepentido.

Un vaso de sed para el que se muere de agua.

Tarea para hoy: mover las sillas. (Son 17, no olvidarse)]




viernes, julio 20, 2007

comiqueo de Rulo





- Me drogo porque sí, porque me gusta,

porque ¡¿qué hay!? Soy joven y lo hago;

si quiero destruirme me destruyo.


Me droga el mundo, me droga un medio mundo,

el ambiente me droga, un medio ambiente;

me droga un San Bernardo, drógame un Grondo.


El rock me droga (el tango ni me droga),

y el ruido y las luces de la disco,

el calor de la ciudad y sus fríos.


Me droga el fúlbo, la TV y los almuerzos

y micos y ginellis y una pérgola;

me droga un vano grillo, un can ciruja.


Me drogan los aviesos noticieros,

los juegos de video, comerciales,

y los consejos de papá y de mami.


Me droga el cine poético, cinéfilos,

óperas y ballets, el sida, el sexo;

una papa me droga, una papada.


Me droga una mina intelectual,

poetas de la lírica y cuentistas;

me drogan los milicos y políticos.


Me droga un Presidente, un juez,

un senador, un diputado,

un intendente y un edil me drogan.


Y me drogan los curas sanadores

y los obispos y la gente “progre”

y los hipócritas de doble faz.


Me droga un culo grande pa’ chambones,

me drogan las culonas y culones;

me drogan policías y buchones.


Me drogan tantas cosas que me drogo;

me droga este que escribe y que me escribe,

que me hace hablar al pedo; yo me drogo,


forro lector, porque me da la gana.




Leónidas Lamborghini


miércoles, julio 18, 2007

3 jaicus 3 del inconmensurable maestro Fok-Hiu


“Un dios que quiere que yo viva te ha ordenado que dejes de amarme. No soporto bien la felicidad. Falta de costumbre. En tus brazos, lo único que yo podía hacer era morir.”


la carne, esa nube roja
el alma, su relámpago
el tiempo, su disfraz


va el almita mía
como el viento
flotando entre las hojas


el benteveo tiembla
corazoncito
está latiendo el sol



martes, julio 17, 2007

Big time


El tiempo no es más que la demora de lo que no está por venir.

Golpeo el remo en el agua, veo como se hunde y parece romperse. Así avanzo, con un par de remos rotos abajo del agua.

¡A Jamaica, a Jamaica! Al grito de ¡Libustrina y calefón!

Esos funcionarios que manipulan sus jergas caliginosas y siliconadas son semejantes a un calesitero que hace todos los ademanes pero nunca te da la sortija.

Si el sol y la luna dudaran, con toda seguridad se apagarían.

Clic en mapitas elegantes, más allá del principio de incertidumbre, nos va conduciendo al aleph azafranado y apócrifo de la calle Ayacucho.

Dios es un oculto desengaño almidonado.

Hay un lugar en el mundo en el que me siento como en casa, pero todavía no lo encontré.

Confirmado: durante nuestras vidas, Jesús no va a volver a la tierra.

Encontró mágicamente una merienda lisérgica en el cajón de las medias, empezó a ver relojes soviéticos Molnija, Poljot, Slava y Vostok.

Hay gente que se aferra al celular como un niño a un chupetín de albaricoque.

Imagínense un pavoroso campo de batalla atiborrado de cadáveres mutilados, olor a mierda y carne quemada. A lo lejos hay un movimiento que parece ser un humano caminando hacía aquí. Ya más cerca, podemos distinguir de qué se trata: un travesti peruano en tacos altos, teñido de rubio y haciendo un clásico gestito Susana Giménez. Ya mismo estoy trabajando en un guión a partir de esta imagen.

Mi primo le compró a su ovejero alemán fóbico una perra inflable. Luego, desgraciadamente, la tuvo que ir reponiendo cada tres días: el can es muy fogoso.



Ilustró: Fermut, "Paloma".

jueves, julio 12, 2007

Check list freak




1) Todas las sustancias son venenosas, no existe ninguna que no lo sea. La dosis correcta es la que diferencia el veneno del remedio.

2) El efecto Dunning-Kruger es un fenómeno psicológico descrito por científicos de la Universidad de Cornell (Nueva York, EEUU) según el cual las personas con escaso conocimiento tienden sistemáticamente a pensar que saben mucho más de lo que saben y a considerarse más inteligentes que otras personas más preparadas. El fenómeno, rigurosamente demostrado en una serie de experimentos desarrollados por los psicólogos Justin Krugger y David Dunning publicados en The Journal of Personality and Social Psychology en diciembre de 1999, se basa en los siguientes principios:
a) Los individuos incompetentes tienden a sobreestimar sus propias habilidades
b) Los individuos incompetentes son incapaces de reconocer las verdaderas habilidades en los demás.

3) Conozco a una persona que diariamente le pone nombre a sus zapatos (o zapatillas, o botas, u hojotas, o lo que sea): un día tiene puestos a Grisel y Tomasino, otro a Ugo (así, sin hache) y a Brunilda, y así siguiendo.

4) A veces cuando me duermo mis ojos van a conversar con la Graciela Alfano de las torcazas del Jardín Japonés, que sólo construye su existencia huyendo de los gatos.

5) Sí, efectivamente, hay una página dedicada al arte de tragar sables en Internet. Me inspiró para armar una en donde se enseñe a remontar barriletes de hojalata.

6) Un grand principe de violence dictait à nos sentiments.

7) Anoto en un folleto de delivery de empanadas berretas, que luego pego en la heladera con un chicle Bazooka: “El jueves voy a comenzar el día como si fuera domingo”.




martes, julio 03, 2007

Moraleja




Una mujer está enamorada de dos hombres, o al menos así lo cree. Les envía mails amorosos a ambos luego de haberlos citado telefónicamente en diferentes puntos de la ciudad, a tres horas de distancia uno de otro.

Un rato antes de acudir a la primera cita la asalta la certeza de que se ha equivocado de destinatario y ha enviado el mail dirigido a B a la casilla de mensajes de A y viceversa.

Angustiada, llega a su primera cita para comprobar que A no ha concurrido. Casi instantáneamente recibe un mensaje de texto en su celular, enviado por el hombre de la primera cita, en el que sólo se leen insultos.

La mujer intenta serenarse. Entra a un café, pide algo y piensa excusas absurdas, al borde de la desesperación, mientras la hora de la segunda cita se acerca. Toma para sus adentros, casi sin saberlo, una serie de decisiones drásticas.

A medida que se va acercando al segundo hombre, que la espera en una esquina, repiensa sus argumentos. El hombre, extrañamente, le sonríe. No bien lo saluda, ella le cuenta de manera precipitada toda la historia, los mails confundidos, etc., desbaratando sus propios planes de continuar con la farsa. Él la mira extrañado. “Me mandaste el mail correcto”, le dice. Luego la insulta (los insultos son casi idénticos a los que recibió por mensaje de texto hace un rato), y se va caminando furiosamente en sentido opuesto al que ella llegó.

No hay moraleja.

viernes, junio 15, 2007

Frío


Frío en los pies. Es lo primero que recuerdo. Como si unos peces melancólicos, al buscar ansiosos la superficie, sólo se encontraran con una placa de hielo.

Frío que entraba por los pies, pasaba por el hígado, helaba el corazón y congelaba la cabeza. Y ya no tenía importancia qué cosas había hecho yo para llegar a ese estado. Recuerdo vagamente mis manos repartiendo panfletos. Quién sabe.

El frío lo devora todo, hasta las circunstancias que nos condujeron a él. Esa clase de frío que paradójicamente se intensifica con los movimientos que uno hace para erradicarlo. Y lo único que proporcionaba el trabajo en el campo, machacando piedras enormes con un martillito insignificante, era la presencia gris del aire gélido que, como un súcubo espectral, me poseía a mi pesar.

Calor. Ni mujeres, ni alcohol, ni comida. Calor, acercarme a una fuente de calor: eso era lo que guiaba mi vida. Lo que me mantenía respirando sólo era la lejanísima idea del calor. La cercanía del cuerpo de otro presidiario, por más mugroso y maloliente que fuera, era bienhechora únicamente porque proveía calor.

Aún hoy estos recuerdos me producen escalofríos.


La foto es del señor Varlam Shalamov.

miércoles, junio 06, 2007

Bombuchas



E. dice que O., su marido, le escuchó decir a Gabriela Michetti, candidata a vice-jefa de gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, lo siguiente:

- Fui socialista hasta que el capitalismo me dio una oportunidad.


V(2), en medio del almuerzo, dice:

- Estoy rodeada de gente a la que le falta la vesícula.


E., nuevamente:

- No me gusta. No lo conozco.


C., haciendo una especie de chiste privado, del que nos cagamos de risa y seguramente nadie entenderá, pero cuya aliteración merece inmortalizarse:

- Ladrón de trabaja? En la red atrapé?


Conversación entre ya no recuerdo quién:

- Alejandro se casa con rabino, viste?

- Nooooooo. Se casa con un rabino?


E., inefable:

- Escucho a Arjona y me pongo a bailar rock’n’roll.


Ilustración: Bombuchas, del señor Fermut.